jueves, 5 de febrero de 2009

Young, And Van Sant's Part I Of V


Milk la peli que Gus Va Sant lleva a la pantalla grande, ha sido una de mis rcientes obsesiones, a la par con The Wrestler, Slumdog Millionaire, y la anciada Waltz With Bashir. En particular Milk es un Biopic que emociona, que aficiona a un ejercicio de historia evaluado conscientemente sobre los asentamientos de la igualdad de derechos de los homosexuales. Yo soy Fan de Sean Penn desde eso llamado Casamiento-Madonna, hasta esto denominado Milk, la acción crítica sobre la construcción de una sociedad basada en ideas de igualdad a través del dialogo y la democratización de las desciciones personales adaptadas a un pueblo.
Gus Van Sant, siempre me ha emocionado, y siempre lo hará. es un director espectacular, capaz de sincronizar la calidad con la que se puede narrar a la vigorizidad, es decir, la juventud apegada al verdadero aire de grandeza, que en sus cintas suelen utilizar como orfeo el declive, la seducción, y el asesinato de personas, hombres cuerpos subyagados. Para Milk, la novedad es, que crea, el estilo Hollywood sin dejar la batuta de ser un Spielberg del cine Independiente, de razonamiento Cultural, y que no tira dinero para aparecer en un bonito cartel en algun gran Multi Cinema.


La Generación Van Sant, se crea por elementos de calidad variada, pero trabajando sobre el poder del hecho, de la juventud en toda su fuerza, y como forma el eclipse total ante la agonia, la esperanza, y el vencimiento de todo lo que pueda estar frente a ella. En una de sus cintas My Own Private Idaho, genera un ejercicio visual sobre la soledad, de esta fiable que acaba co la unión de las multitudes adolecidas. De ganarse la vida a través del llano disfrutable, por que como dijese Norman Mailer, Ensuciarse en lodo, es bueno para la piel. Aquí se transforma la era Van Sant antes precedida por sus obras. Enmarca como pocos la linea a seguir, ese deseo de juventud en éxtasis, que siempre recurre a pensar en un Rebelde Sin Causa, con un James Dean, que dicen... por que así lo dicen y también lo digo yo, tenía en My Own Private Idaho, un relevo para encarnar a la juventud en poder, un River Phoenix que recorrió esos margenes con los que utilizaba.


Para To Die For Die, invita a la inocencia del primer gran amor, otro azul destello de lo algarabía. Locura o no, el cuento narrativo formulado para esta cinta, es una brillantes, recurre a los elementos pop necesarios para no perder lo real del evento. Y esto provoca conscientemente, que la locura exprese su verdadera fibra emocional. La locura amorosa es para Van Sant, un elemento precesor de las contradicciones en hechos, como se puede matar y después comer de lo que sobra del animal. Cegarse, y obedecer auna Nicole Kidman derrochadora de seducción y lujuría. eso hace que todo aquello que pueda encuadrarse quede de manera muy precisa, esa escencia Sant, es peculiar para todo.

Esta es la vida de Gus Van Sant, al menos la primera parte, son muchas historias, mucho poder para contarlas, y no dudo que Milk, suene como otro clásico instantaneo de este ENORME creador fílmico.