jueves, 10 de marzo de 2011

Moments Like Blue

Blue Valentine / Ryan Gosling and Michele Williams

En éstos días/semans, he tenido un sentimiento insasiante, que me hace evocar muchos de los fantasmas que he tenido guardado por mucho tiempo, o que al menos los mantuve cerrados al público por que nadie llegó a despertarlos, hasta el día de hoy, cuando por fin me doy cuenta, que no estoy solo en el mundo, o peor aún, que me siento un poco herido por el bombardeo de estímulos visuales, en un mundo en el que me tocó vivir.

Tengo, en mi cabeza, la vida de otros, la vida que me ha tocado vivir, y la vida que estoy tratando de armar y de mejorar con las cosas, aunque a decir verdad, a veces presiento que la estoy cagando gacho, pero siempre pienso que las cosas estarán bien, que cada descición es como afrontar una circunstancia de apuesta, que nunca sé si perderé o ganaré.

Estos recuerdos llegan con dos puntos y parte, he pasado dos semanas en Xalapa, y estoy literalmente acabado emocionalmente, a mí pensar sobre si estoy en un lugar correcto, con personas correctas, me hace perturbarme la idea sencilla de que estoy viviendo correctamente, vivo en una babelia, con mucha gente de muchos lados, con muchas personas que hablan con otras historias, y con otros ritmos, que aveces no suelo atinar, ni mucho menos coger como puntos que he entendido al cien por ciento, temo en ser un fracaso con las relaciones sociales que estoy entablando, en las pláticas que pensé serían suficientes para lograr comunicarme con medio mundo, es realmente agotador todo lo que estoy haciendo, un ejercicio para entenderme con mucha gente que al final de cuentas, dará un resultado final si me quedo o me voy de sus vidas, relaciones efímeras y algunas que llegan para quedarse.

Mi situación ahora en Xalapa, es que estoy en contacto con muchas clases, con muchas formas de pensar, con mucha gente que es diferentísma la una de la otra, con mucha gente que me hace galopar sobre los libros internos, para generar charlas de lo más cercano y prudente que llegue a ser una buena conversación entre ellos, soy como un político que procura simpatizar con la gente, y con el tiempo simpatizar consigo mismo, hay tantas y muchas formas con las cuales estoy estructurizando mi vida, pero tengo un jodido miedo de mierda, miedo a la posibilidad de caer con el primer comentario negativo de una persona que conozca. Vivo en Xalapa, Vivo en Misantla York, en el DF, en Madrid, en Nueva York, en Río Magallaes, en Portland Oregon, en Berlín, mi cabeza está en tantos sitios, y en tantas pláticas muy abismales las unas de las otras, hago tantos subidones y bajones que presiento un día estallaré si no llego a un ritmo.

Pero a pesar de eso, no he muerto, aún sigo siendo humano, aún sigo siendo Arturo, y sigo teniendo esas mismas fortalezas, y personas que están a lado mío, por que pienso que este foklor de personas es lo que más me caracteriza, poder soportar muchas charlas, y sacar muchos mundos en tan poco tiempo. No creo estar haciendo un mal trabajo, pero debo reorientar mi vida, o al menos hacer un balance de muchas cosas, lo siento como un juego, que en cualquier momento podría herirme, o el mejor de los casos, darme eso último que necesito para tener parte de lo que considero una estabilidad en ésta etapa de mi vida.

Mi escuela es un poco estimulante, pienso que por ahora no hay mejor lugar para que me olvide un poco de mis bizarros malviajes, llevo 4 semanas de clases, voy atrasado con unas materias, estamos haciendo una especie de prototipos para entender las cosas, sin hablar burdamente de ellos, hablar de arboles, pero representando a través de modelos constructivos, piezas y conceptos el mismo arbol o significado de un árbol através de otro tipo de lenguajes visuales, son de esas cosas, que luego aplico a mi vida de manera sana, trato de simplificar muchas de las tareas, aplicando el diseño a las cosas que veo coherentes, esa es la vida que quiero llevar siempre, una vida que tenga una cierto tipo de vibra estable entre todo lo que manejo, en todo lo que hago y percibo, eso sería la bomba.

Ya quiero subirme a un camión que diga Misantla, estoy exhausto por intentar pensar en las pláticas que tendré en ésos sitios, quiero tener un poco de realidad mía, de esa que me hace sentir vivo, diferente, y muy muy valorado entre mucha gente. Es que a veces siento que la realidad que construyo solo la llevo enre mis hombros.






Escucho un poco el swim de la guitarra, del olor que tienen muchas melodías, y de cuanto podría alguién bailar, pienso de inmediato en la mejor escena del año, en la escena en donde toque y alguién baile para mí, exclusivamente para mis ojos, y para lo que hago. Me imagino que así conoceré lo bizarro que llega a ser el mundo de una persona, o el mundo raro de alguna otra que quiere contarme una historia. Una buena historia de amor.