domingo, 4 de enero de 2009

La Experimentación del la Soledad

Yo creo, que después de terminar una relación se viene un tiempo de reflexión, de pensar y retroalimentarse de cosas que a uno le puedan ser bien. Por eso yo digo, que con este tiempo de soltería, a la próxima relación la voy a recibir con unas ganas que te cagas… Es lo que dice, Carola, el íntimo personaje de un monólogo de ideas que habitúan a la cinta “el cielo abierto”, de un Miguel Albaladejo que nos muestra, el ensayo dialecto sobre la soledad, sobre las pequeñas cosas, que conforman a los tiempos sueltos que terminamos viviendo después de relaciones arduas, de cansantes trabajos, que terminan jodiéndonos el lomo. Así es la soledad, la necesidad básica de calma, y de temperamento para ponerse a pensar, mientras pasan los instantes. Hay visiones diferentes de este fenómeno mediático en las capacidades humanes, mientras Miguel Albaladejo, demuestra que la alegría es lo único que no te pueden quitar, y que en base a las fuertes maneras en las que vives, adaptas tu forma de vida, resistente a cualquier circunstancia, a este fenómeno llamado Soledad, sales victorioso, por que no toda la gente ha vivido una vida difícil, hay gente capaz de sobrevivir a cualquier tormenta, por lo poderoso que ha desarrollado la forma en la que corre para escamparse. En el cielo abierto, esta metáfora, termina premiando a Jazmina, una peluquera que se ha comido un pollazo de una hermana embarazada dos abuelos, y otros dos hermanos menores que mantener. La soledad de siempre es solo una compañera ambigua de su vida, ella no tiene tiempo para deprimirse, y cuando este sentimiento logra colarse en su vida, ella corta el rollo. La depresión es para quién tiene tiempo… Jazmi, es una chica, que experimenta la soledad desde el lado más complejo posible, el sentimiento de sentirte solo, y ala vez acompañado por gente que muchas veces piensas, solo está para que la mantengas, genera un distinguido sentido emocional de nuestra manera de vivir. La soledad es un proceso para experimentar. Para sufrir si a caso, pero siempre para aprender. La soledad de Jaime Rosales, dibuja una asignatura distinta, pero no lejana. La soledad desde el punto de vista del dolor, de la ausencia humana, de la perdida física, es otro proceso en donde aunque suene espantoso, se debe de quitar el espíritu del sentido que le hemos colocado a esas cosas. Es la conversión de colocar la voluntad para olvidar, como aspecto emocional la ausencia de algo. No es una cuestión sencilla, si no una cuestión de adaptación hacia un escenario en donde lo que para nosotros cobraba sentido, ahora no lo tiene. La muerte de un hijo, la cotidianidad de una ciudad tranquila, las cosas de siempre, el espíritu de no ser escuchado y por ende, de estar olvidado. La soledad es una cuestión muy intrigante para comprender. En cualquier etapa de la ida, surge la necesidad de ser escuchados y comprendidos, terminando siendo asedios de cosas que no nos gustan, pero que terminan enamorando, es el desarrollo de las historias que muchas veces, y en algún momento acaban. Temporada de patos, una cinta simple, y lúcida por cada una de las letras que conforman a esa, la obra maestra del cine mexicano de muchos, muchos años. Es el recuento de todo lo anterior.






























De la idea que formamos del mundo, y de la solead que creamos, y que creemos está ignorándonos a cada instante. Es una casa automática de todos los dardos que tenemos para intentar recuperarnos de nuestras caídas. Eimbcke y una pequeña poesía sobre nuestra ausencia, y la poca importancia que se le debe tener amuchas cosas, en esta etapa de vigilia abierta. Por que este momento clave de nuestra vida, debe terminar omitiendo a muchas cosas de nuestra vida cotidiana, durante el desarrollo de esta. He allí la importancia de valernos pito las cosas durante esos momentos. Terminamos odiando y a mando las cosas que tanto tenemos ausentes, cubriéndonos en hilera para al final de esta temporada, aún permanecer vivos, como los patos, aquellos que viven también su soledad, pero sobreviven para contarlo, cubriéndose de al menos alguien que se preocupa por ellos. Como mucha, pero mucha gente, que adopta el término soledad, sin darse cuenta que dentro de ella, se incluye la presencia de gente que cubre a esa gente, para después de la pesca, podernos cubrir y rescatar de estos raros experimentos de la actitud humana.